Por qué no es aconsejable tomar té con leche

Existen muchas formas de potenciar las propiedades del té, sin duda. Pero de la misma forma podemos lograr el efecto opuesto si añadimos ingredientes contraproducentes, como es el caso del té con leche. En este artículo te expondremos las diferentes razones por las que no debes combinarlo con este ingrediente, y si no quedas convencido, al final te mostraremos diferentes formas de preparar la infusión.

Té con leche

Hay personas que disfrutan realmente bebiendo té con leche. Lo que nosotros queremos saber es si esta ocurrencia de añadir un producto tan complejo a una infusión tan sutil es una buena elección. Al final, los diferentes bebedores tendrán sus propias tradiciones, pero nosotros queremos exponerte las diferentes argumentos por los cuáles nunca haríamos semejante mezcla.

Imagen: easyportugueserecipes.com

Argumentos que defienden por qué tomar té con leche es una mala elección

Es un antagónico de sus propiedades

En otros artículos hemos explicado las propiedades características del té verde, el té rojo… y otros. Pues bien, estas propiedades pueden verse mermadas por el simple hecho de añadir el lácteo a la infusión. La razón reside en una proteína de la leche llamada caseína, que causa interacciones con los principios activos de la planta de Camammelis.

El sabor ya no es el mismo

Qué queréis que os diga, queridos lectores. Añadir cualquier ingrediente supone que ya no vas a saborear el té puro en su esencia. Hay algunos que matizan su sabor, pero es que la leche lo cambia completamente. No está malo, de hecho me gusta, pero no es lo mismo. Tanto el té verde como el Pu-Erh pierden sus aromas característicos.

El aspecto es completamente distinto

Seguramente, a la mayoría de nosotros un buen producto nos entra primero por los ojos. Es decir, el aspecto del té cuando agregas la leche ya no es el mismo, ya no posee ese olor tan sutil, con el que pierde su naturalidad esencial. Se nota menos con el té negro, pero con el verde, por ejemplo, es completamente distinto.

Como he dicho antes, es cuestión de opiniones, pero yo valoro mucho la pureza de las cosas. Mezclar leche con té le hace perder parte de esa propiedade milenaria, porque no estamos añadiendo un pequeño matiz, como sería endulzar con azúcar, o con miel. Tampoco estamos dándole un toque de personalidad adelgazante como ocurre con el té rojo con canela.

Unos consejos finales

Nosotros te hemos contado nuestra versión de por qué no lo haríamos. Ahora, tomar el té con un lácteo de vez en cuando, permite que salgas de la rutina. Si eres un asiduo de la leche, te recomendamos que la combines con té negro para que conserve algo de su aspecto o sabor, ya que es algo más fuerte que el resto de sus hermanos.

Si quieres aprender a preparar esta bebida, a continuación te dejamos algunos consejos sobre cómo hacer té con leche.

Esperamos que este artículo te haya resultado interesante. Puedes leer otros relacionados en nuestra sección de otras infusiones.

Comments (1)
  1. saberio 16th junio 2016

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